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miércoles, 20 de mayo de 2009

El origen del arte a través de las pinturas rupestres.

La situación actual de los yacimientos de arte rupestre en España y los problemas y posibilidades que presentan las labores de conservación es el tema central del curso El arte rupestre en el siglo XXI. Perspectiva integral, que durante esta semana se aborda en la UNIA. Sobre esta temática debatieron en rueda de prensa su director, Julián Martínez, el prehistoriador Jean Clottes y el director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, José Antonio Lasheras.

La conservación del arte paleotílico se enfrenta a dos problemas fundamentales: el deterioro por causas de la naturaleza, el menos preocupante ahora mismo, y el deterioro de origen humano, según indicó Jean Clottes. "El problema mayor es la frecuentación. Si la cueva no se visita o se hace de forma controlada puede permanecer protegida", puntualizó el prehistoriador, que añadió que "es necesario hacer estudios en cada cueva y tomar decisiones para conservar sus condiciones". Además, puntualizó que ante algunos descubrimientos "es preferible no hacer pública su existencia, sobre todo si se trata de pinturas realizadas en los abrigos de las rocas, porque en algunos casos las mayores destrucciones se han producido donde se habían colocado rejas ".

Como aspecto principal de la conservación y el respeto al arte rupestre, Clottes señaló la importancia de la educación. "Hay que aprender a tratar el arte prehistórico igual que se trata a las obras de arte que están expuestas en los museos", apuntó.

Por su parte, José Antonio Lasheras hizo un repaso de la evolución del arte paleolítico, arte que surgió por la necesidad de las personas de "manifestar su apropiación de la naturaleza. El arte paleolítico sólo se entiende integrado en el entorno y se convierte en un pretexto para conocer mejor la naturaleza y los paisajes".

En cuanto a los temas principales en los orígenes de la pintura, José Antonio Lasheras apostilló: "El arte es la expresión gráfica o práctica de lo más importante de la sociedad, que siempre ha sido la religión y el poder. En el periodo paleolítico la religión se expresaba a través de los dibujos de animales o de determinados signos", temática que se fue ampliando con el tiempo. "En el arte pospaleolítico las sociedades ya estaban más organizadas, más estratificadas, y el arte que aparece ya guarda más relación con los modelos de sociedad", afirmó el investigador".

Lasheras también informó sobre la situación de la cueva de Altamira, en la actualidad cerrada al público. "La cueva se cerró para volverla a abrir, esa ha sido nuestra idea fundamental. Se está evaluando su situación y cuando acabe esa valoración se sabrá si se puede volver a abrir al público y en qué condiciones", trabajo que según Lasheras "concluirá a finales del año que viene".

En cuanto al Museo Nacional de Altamira, su director realiza una valoración muy positiva de su acogida por parte del público. "Recibe unos 260.000 visitantes al año, lo que lo convierte en uno de los más visitados de España en relación con su entorno. No hay ningún museo monográfico de prehistoria en Europa tan visitado como el de Altamira. Además, casi el 80 por ciento de los visitantes califican la experiencia como muy positiva", concluyó Lasheras.
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Extraído del Diario de Sevilla